Desde sus fuentes en las laderas occidentales de la Selva Negra hasta su confluencia con el Rin, el Rench, el Acher y el Bühlot, junto con sus numerosos afluentes, superan cada uno un desnivel de más de 700 metros. La mayor parte de este desnivel ya ha quedado atrás cuando llegan a la llanura del Rin desde los escarpados valles de la Selva Negra. Las siguientes excursiones recorren la amplia y llana campiña con sus aguas, lagos, campos, prados y bosques hasta el cruce del Rin en Rheinau-Freistett con su presa, esclusa para barcos y escala para peces.