Venga, vea, maravíllese: experimente el encanto nocturno de las callejuelas y recovecos de la ciudad y sumérjase en una tradición medieval. Un vigilante nocturno, vestido y equipado según el modelo original, hace su recorrido nocturno por la ciudad, le habla de su rico pasado y canta la tradicional canción del vigilante nocturno en un total de 12 estaciones.
El punto de encuentro es siempre la plaza del mercado, frente al ayuntamiento.
No hay visita nocturna del vigilante en las fiestas del casco antiguo y del vino.