Desde Gengenbach, la etapa bordea la Selva Negra y termina tras 56 kilómetros en Bühl.
Los viñedos situados entre la llanura del Rin y las alturas de la Selva Negra se caracterizan por sus fuertes pendientes. Castillos como el de Ortenberg (poco antes de Offenburg) o el de Staufenberg (Durbach), fortalezas y monasterios (Erlenbad, cerca de Sasbach) son testigos de siglos de tradición y cultura vitivinícola.
Además del vino, la variedad estacional de frutas y hortalizas desempeña un papel fundamental, especialmente notable en los alrededores de Oberkirch. Esto también se refleja en la industria de la destilación: en Ortenau hay más de 7.000 pequeños destiladores.