En 2004 se inauguró en Schopfheim una gran escultura del famoso escultor Peter Lenk. El artista recuerda así con un guiño un episodio de la Revolución de Baden, que tuvo lugar durante un día en Schopfheim. O, mejor dicho, que podría haber tenido lugar. Porque sólo dos ciudadanos y un perro respondieron entonces al ferviente llamamiento de Friedrich Hecker (1811-1881). Hoy, la "unidad, justicia y libertad" por la que él luchaba se ha convertido en algo natural en nuestro país. ¿O no? Peter Lenk ha diseñado su escultura con sutileza. Con ironía, lo lleva todo al extremo y lo escudriña. El mensaje es claro: nuestra democracia sólo puede demostrar su valía a través de la discusión viva y la controversia. Por eso el hito de Schopfheim está en el lugar exacto...
Folletos sobre la escultura de Lenk en la Oficina de Turismo de Schopfheim, tel. 07622/ 396 145.